20 oct 2009

SAPU




 Triste
Espera, muros calcinados.

Triste,
Los ojos revolotean pesados
Con plomo en sus iris
De tanta espera.

Triste,
Piel involucrada
O pulmones o riñón.

(Raro,
Los músculos vistos por dentro
No excitan.
Los bronquios tienen forma de araucarias)

Tristes
Delantales blancos,
Facciones caen como óleo
Esparcido en estuco deshecho.

Llantos y chillidos de aburrimiento,
De niños aburridos.
Eso es lo más
Triste
Y contrista con sillas de metal
Que sabemos que en otro lado son de plumas,
Pero estamos aquí
Mirándonos las ojeras,
El piso crema a medio ensuciar,
La redondez de los relojes
En la sala de espera sin esperanza,
De soldaduras sin solidez,
De música muda a la muerte
Que viene con paquetitos de regalo
Con un poco de oxígeno dentro,
Para hacer, al igual que todos, la hora.




11 oct 2009

Cristi/s












Cualquier parecido
A la vida real
Es mera coincidencia


Te mataron
con esa cara de madera
aullido introspectivo

cadenas diagonales a los soportes de tus muñecas
juegan a la muerte de señor
que no es,
juegan en el madero cruzado-
ese mismo fue árbol gris
donde tallaste con piedra poco caligráfica
“Rodrigo y Gabriel S/A”
donde escribiste a tus doce inviernos
por primera vez algo tan tuyo

pero ahora qué haces
con el cuerpo clavado a esa caligrafía infantil,
qué hace tu entrepierna taparrabos
de ese modo [tan de trapero],
tapa el barro en tus uñas tus garras
pasiones que nadie podría
las sostienes en esa necesidad -
desnudar la entrepierna -
para no dormir de frío

no tu lucha de pelucas apasionada
no
que el espino desgarró un día tu dedo,
ahora te viene tan punzante
sobre la cabeza
que no recordarán tus coreografías

miras barroco desde el fondo y el alto
te tienen así
no supieron lo que hicieron:
te corrieron el maquillaje a escupos
te dejaron las mejillas róseas
se repartieron tu escote, tus pantys,
tus tacones los usaron como martillo;
machacaron tus rodillas
y tu grito/cabra se escuchaba desde siempre-
alarido mortífago- de fango.

después celebraron con el pipeño,
y el terremoto.

[Cuando tiemblan, sus cabezas hacen corto circuito
el azul con el rojo y el rojo con el blanco]

al tercer día te dieron de alta.
tu amiga te vio caminar
por el pasillo de crema
y corrió como una loca
para avisarle a todos.

no creyeron que estuvieras viva
después de esa,
les debiste indicar los moretones
con tus uñas/mariposas.

te consiguieron ropa decente
como una diva lo necesita ,
látex, brillo y descaro.

Like a virgin de fondo,
las luces te mordieron el cuello
tan estilizado como un papel carta
de esos de color naranjo paliducho.

la masa/piel te hizo ascender,
cuando tú ya ibas a los cielos
y tu mano gruesa,
y tu adiós sutil.

7 oct 2009

Visita de Miércoles

Cómo miraría aquel árbol
en la noche,
Cómo se retorcería, aún más,
de frío barato.

Forrado con papel de engrudo
se retuerce de frío,
sus venas a la interperie
alargan un rito de alabanza,
alaba y nadie lo mira.

El árbol momificado me encara,
me escupe desde su rama/clavícula
un gusano embetunado de rush.

3 oct 2009

Dormitorio

 
Los demonios se pasean por los túneles del Metro
a las pocas de la madrugada,
como viejos solitarios por un parque.
Allí, se sientan en las cunetas de cada estación
y orinan un líquido negruzco parecido al petróleo.

Les dan migajas de no sé qué a los cuervos,
les acarician sus cabecitas.

Sus siluetas, grotescas, casi no se definen en la oscuridad
(sólo su gemir: rechinar de rieles)
hasta las seis de la madrugada
cuando tienden sus chales musgosos
por debajo del cemento de los túneles,
bajo el mundo ingenuo.