20 abr 2015
Maní fiesto
Nos imaginamos grandes bloques de tierra chocar para formar un nuevo origen, como el sueño de la casa nueva pero a escala mundial donde todo está dispuesto y ordenadito para cumplir un deseo impuesto, como el de la edificación de ciudades a partir de palabras-bloques que se disuelven en su espesor como lamentos que se creen necesarios para la tan mentada memoria.
Fuimos caminos diluidos en medio de la nada, el paisaje nacional se nos presentaba como una nueva posibilidad de derrota.
En un momento donde los animales nos comienzan a parecer más amables y el paisaje nacional una nueva posibilidad de salvación, desde la cordillera mugían las nuevas vacas sagradas de la poesía sangrando desde sus sexos mutilados un líquido rojo-fosforecente , porque ahora todos iban a ser toros furiosos de nuevo, pero con sangre neón, toros toras y tores animatronics y en dos años más hologramados, en cinco más enviados con vida a un espacio sin vida y subidos a youtube, un streaming mediático.
Ahora todo se mezcla con una escena de neón para que parezca más actual pero siguen siendo las mismas telasdearaña de siempre las que nos acarician en los rincones de nuestras piezas- polvaredas cada mañana. Los ladridos universales se mezclan con las tecnologías ¿ALTER LITERATURA? no hay literatura otra porque acá es la misma autocomplacencia de lamernos los ojos. Cuando la lengua toca la visión pareciera que se construye un nano-paraíso
5 abr 2015
BIG BOOM
Exploté
en la mañana equivocada
en el lamento equivocado
El fuego consumía los estertores
de un silencio inexistente
o tal vez ese silencio se transformó
en un espacio
donde los ojos chirriantes eran increpaciones
que disimulaban el miedo
a la hoguera de estos días.
Mi cuerpo es una tela
que desaparece lentamente ahogada con el humo rojo
de todas las industrias que morderán el cielo
de toda la esperanza acorralada en mis ojos de muerte.
Es la voluntad de este acto incendiario:
quema civilizaciones alojadas en mi cabeza
códigos sin descifrar
mitos que creían explicar el origen,
animales que no tenían piel
estaban hechos de alambre
sí, de alambre
y con sus patitas alambradas
acariciaban mi corazón
para que no se desgarrase
con las lágrimas pujando todo desde adentro.
Pero hoy
a la imagen y semejanza del llanto
como cuerpo
como cuerpo harapo
como cuerpos
los devoro mientras todo se va
y solo queda un par de vasijas sagradas
que es el único vestigio de la carne anterior
a esta bandera llameante condenada a su cruz de fuego.
Me voy con el infinito del humo en lo rojo
con las cenizas escapando al vacío.
No volveré.
El fuego se propaga siempre desde donde se pone la mejilla:
ni siquiera la parálisis del dolor hará retroceder las llamas.
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