25 dic 2012




Y perder más que la cabeza:
La nostalgia en unos sueños
del nacimiento allá lejos.

Y aquí el destiempo estruja el sudor
preso en el traje rojo de horas
y blanco en la esperanza de una paga
que no alcanzará para tus promesas.
(No por lo menos a la orilla del barrio
/patio del destierro familiar).

Por eso gritaste a los ajenos
-inocentes diablos que piden y piden-
los sarcasmos amargos de lo imposible
que la niñez de hoy no soporta
Gritaste
a tus propios diablillos imaginarios
a la nostalgia en unos sueños
de tu nacimiento allá lejos
a ti siendo un inocente diablo
pide que te pide
en años tropezando con años.

Ahora eres una presa desaforada
que se con/sume en lo material
de la esperanza de una paga que
-otra vez- no alcanzará para tus promesas.

El Consumo no tiene que ver con espanto:
tu grito no es negocio, quedo el despido.

Lloras por los diablos que no tuviste
que no pudiste parir ni tener en tus brazos.
Te atragantas la pistola hasta la arcada:
tras la despedida eres el barba rojo de nieve.








20 ene 2012

Ayer vi en la T.V.

Ayer vi en la T.V.
un muerto deambulando en la plaza de armas;
hoy nadie me cree porque es imposible- dicen.
No aparece en la página del noticiero,
no aparece en la mente de quienes estaban
y podrían haber susurrado a su oído.
El desaparecido no era un detenido;
sus ojos de libertad, incipiente, pero libertad
se rieron de mis pupilas cansadas de medianoche
mis pupilas-estrellas brillando apenas
entre el nocturno desorden de mi habitación,
sus ojos se rieron de mi encierro en la casa,
de mi trabajo- lo sabía todo de mi, su mirada
me lo gritaba con sorna- se reía de mi cansancio
de mi absurdo  amor a la vida,
"porque yo soy libre de este mundo mísero"
-me parecía susurrar con su presencia evanescente
tras la pantalla-
 "y ayer estaba igual que tú".