Ya no sé a que se debe
o a quién debe el calor su presencia
Si la seguridad del asfalto chicharreando
sobre las sandalias
o la necedad de sacudirnos el sudor
porque tememos las sudoraciones
dejémoslas para marzo
las sudoraciones encuentran su lugar
en las oficinas, en las camisas blancas de colegio
Recuerdo cuando invierno
cuando frío calaba libros abiertos
el sol está de luto y nos pasa la cuenta
el sol se aburrió del destierro después de las revoluciones
el rey astro vuelve a su trono
y dispara semen al cemento
notificando, verificando y dando aviso de lo patriarcal
me hace pensar en la sumisión y los tributos
la regalía de las flores nocturnas a su espacio
a todo lo que toca con su mano pervertida
desató las cadenas musgosas y sus mordizcos
tantos años, tantos años esperando este momento
pero ahora el ambiente es propicio
mil setecientos ochenta y nueve llora
clama por el invierno y su lluvia de arsénico frío
todas las revoluciones y anti-revoluciones se hacen con sangre
y cuando logran secarse permutan
en la cáscara de las pieles colectivas
que hoy parecen descolectivizarse
el "inidividuolismo" somete al individuo
y nace el sol que cree todo lo junta y a todos agrada
que su luz es suficiente y debe ser aclamado
y se hace el crucificado, muerto y sepultado
se hace el hippie
que ridículo con su luz
es cierto que sin sol no seríamos
pero se lo está tomadno demasiado enserio
y yo temo las sudoraciones en la micro
a las cinco de la tarde
el