23 ago 2017

Teorema corpóreo

Me compenetro
Saco una parte de mí
La entrego esperando
Como quien no espera nada nunca
Teniendo la consecuencia vacía del exterior
Es sólo mi piel que se conjuga con otras
Relamiendo los cimientos de otro
El sustento es la quimera
Estamos hechos de resquicios sin borde
la luz se apaga en mi pecho
soy el vacío esperando otro vacío menos aterrador que la soledad infinita/
infinito es un adjetivo que no cabe
entre los poros se disipa la niebla de mi aliento
contraigo mis músculos que no son músculos
el sustento es el vacío
Conquisto un tacto de durazno
Que se niega a olvidar el diminuto instante
Los planetas no están sino en el polvo
Las estrellas son los ojos apagados que no veo
Intento recoger los rastrojos que palpo
La mañana es la ilusión de una tenue luz sobre mi cabello
No lo veo
Sólo escucho su hondo secreto como el sonido más leve sobre mi cráneo/
Las horas desaparecen así como todo allá afuera
La advertencia de sequía sobre mis manos no alertan a nadie
Soy solo yo
Una sombra dueña de su propia sombra que podría no existir
Si no fuera por este cuerpo que se agita sobre sí mismo
No hay necesidad del terror
Mis labios ahuyentan los miedos
Sólo esperan un cataclismo de naufragios suspendidos
Miro hacia arriba mientras mi sangre se derrama ligera sobre mis órganos/
mis caderas son el barco que sustentan esta creencia
mis pies echan raíces firmes que mantienen una conexión
explicable sólo en la teoría de mi cuerpo

21 ago 2017

Qué es este plano encandilante donde susurran los perros husmeando mis manos con sus hocicos deshilachados/
Los huesos de sus patas se astillan en mi piel

Hay un susurro donde van a caer todos los amores

Perros románticos se fugan con sus gemidos buscando una cama viviente con un corazón al interior de su colchón/
Todos mis amores fueron perros buscando calor en una lluvia que partía sus cabezas de puro frío
Limpiaron sus patas embarradas en mis jeans
Los envolví en un su azul gastado, los abrigué, y mis muslos a la intemperie se carcomían en la suavidad del barro/
Los vellos de mis muslos se transformaron en helechos, abrimos un papelillo y nos fumamos el verdor como quien quiere olvidarse un instante de todo/
Les abrimos los hocicos a otros perros románticos
Nos comimos su aliento pensando que así podríamos encontrar unas palabras distintas a nuestras  monotemáticas frases hechas/

Pero miramos la luna como quien se contenta con la blancura de un farol en un pueblito de nadie
Fuimos ese pueblito de nadie donde inventamos métodos de tortura distantes en el tiempo
Sangramos por los ojos que nos lamíamos desesperados
Veíamos figuras distantes y multplicadas en unos abismos que ya no recuerdo
Nos dislocamos los brazos para aprender a no abrazarnos por un segundo
Pudrimos nuestras mejillas por dentro cuando las partimos con un cuchillo oxidado

Decoloramos el fluir de la sangre
Su espeso contenido rosáceo se llenó de pus

Y en la infección se creó todo un microcosmos que vimos maravillados como una nebulosa que sale de la napa subterránea en el barro donde nos revolcábamos/

Fuimos perros maravillados mirando una luna que no era luna
Era nuestro propio universo que obligábamos a parir
Como el hermoso desastre del que salimos maltrechos todas las noches
Obligados a tocarnos al dormir de costado esperando un futuro incierto