8 jun 2017

La escritura como oficio: apuntes sobre su relación con la lectura


Cuando transformas la escritura en un oficio siempre será más grato leer, más aún cuando conectas a nivel espiritual y emocional con las letras que se presentan, pues aceptas abrazar lo dicho y te sumerges en aquella virtualidad.

Cuando la escritura se vuelve oficio también ocurre que comienzas a leer de otra manera : fijándote no sólo en el contenido del texto que se te presenta, sino que también tanteando las formas; la sonoridad de las palabras, el lugar que toman en tal o cual posición gramatical, el sentido efecto que producen en ti y el que podrían generar en un otro.

Cuando algunas lecturas permiten armar el panorama de tu escritura , ya sea a nivel estructural- donde vas armando todo como un rompecabezas-, o más bien como el empujoncito necesario para el im/pulso inicial, se logra una conexión cooperativa al estar en contacto con otros textos, se pone en entredicho la originalidad - cómo no, si existen miles de años de lectura y escritura en la humanidad- la vanidad se desvanece para dar paso a un diálogo con otros que ya plasmaron sus ideas.

Al escribir estamos constantemente releyéndonos (mundo), y al releer e interpretar estamos escribiendo, como un acto simultáneo en constante retroalimentación, que se transporta a los miles de años de escritura que nos antecede y los siguientes que nos precederán. De ese modo, estamos insertos en toda la literatura ,de todos los lugares y eras, de manera inevitable.