No me preguntes por qué en la noche cae magma del firmamento
Y se lleva consigo a los mendigos en pena.
No me preguntes por qué las escaleras se derriten
Cuando un hombre del siglo pasado quiere subir.
No me preguntes por una geisha con ropas de occidente
Ni por un escandinavo en pasta de zapato negro.
No me preguntes por qué un hombre ya no quiere ser mujer
Y llora trozos de piel cagada.
No me preguntes por los gobiernos,
Gobernantes ni gobernados.
No me preguntes por el dulce que se saló
Al pasar por tres bocas.
No me preguntes por qué juegan, porqué cantan,
Porqué pintan, porqué trabajan.
No me preguntes por la foto
Que murió junto a la cámara.
No me preguntes por los minuteros
Que tenemos instalados en los ojos.
"¡Tú sólo diga!" Qué alivio leer frases amigas imaginadas por tu voz, la de un buen amigo, sobretodo en estos días en que he tenido horas y noches de mierda (de lo cual te hablaré sin duda cuando ya no esté tan vulnerable). Y a raíz de ello, le encontré muchísimo sentido a tu texto y me llenó de nostalgia :) gracias por seguir siendo ese escritor crá.
ResponderEliminarUn abrazo gigante, feliz año nuevo y todas esas hueás locas.
Miaecilla