27 jul 2017
Todo es público
Qué será este abrir y cerrar de palabras. Un corazón muerto en los tejidos genitales. Todos los deseos se entremezclan. No soy capaz de amar sin amor. Soy una quimera muerta en la hoguera crepitante de una noche que se fuga. Te quiero es una expresión que colinda con el riego amargo de un tris. Hoy soy otro volcán desafortunado que murió en el amor. No entiendo los ojos danzantes que se posan debajo de mi cama, ellos me siguen como luciérnagas escurridizas, intentan cegarme. Yo soy más fuerte, me digo, autoconvencerse es el fracaso del plan. Los dioses son oscuros, ellos no emiten luz, simplemente entierran sus uñas y me rompen el labio, el cuello sufre otra escisión, beben mi sangre como vampiros extasiados y yo formulo una pregunta abierta, pero los pronombres interrogativos no alcanzan para el qué , el quién, el cómo, el cuándo, el dónde, la abstracción es mayor y a pesar de eso se concreta. La madrugada de ayer me tendí debajo de las estrellas y pensé que seme iban a caer encima, vi la misma imagen de las estrellas estrellándose sin nunca estrellarse. Cómo no desengañarse. Otro de los fracasos colectivos.
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