
Camino por la calle mojada, la tomo
y la doblo como a una hoja de papel;
en ella están escritas las peripecias del día:
un niño muerto en noviembre bajo un auto imprevisto,
una declaración sin boca, una carcajada
y la paz que imprime el llanto de la lluvia a la noche enmohecida,
y el recuerdo de aquella niña que encontraría a su princesa
y serían felices hasta que la tinta se acabase.
La lluvia llora con más intensidad,
una gota postiza se detiene a la altura de mi boca:
El silencio es el animal que brama más estrepitoso- en silencio.
¡Las lágrimas del cielo tienen tanto que decir
que cuando se ausentan la tierra está seca de hombres!
Quisiera creer que todas las calles son un trozo de papel amarillento
tan cierto como que preferimos hundir nuestros pies en charcos
antes de evadirlos,
y olvidarnos por un segundo de los deberes.
La gente mira adelante, no alza ni baja la vista.
¡Ese es tu mundo! ¡Vive allí errante, iluso!
Pero al transcurso del día todos miramos alguna vez al cielo,
todos erramos,
y está escrito en las calzadas
esas hojas de papel
empapadas de tinta, amarillas de tiempo, dobladas sin cuidado.
"¡Las lágrimas del cielo tienen tanto que decir
ResponderEliminarque cuando se ausentan la tierra está seca de hombres!"
¿Te das cuenta que con ese párrafo te puedes cagar en cualquier autor?
Me encantó, podría agregar un par de cosas más pero sólo serían observaciones que luego querré borrar porque lo más importante ya lo escribí xD.
Nos vemos, Javier =)
Miaecilla