
la triple y triste historia de un travestido de muerte
Yo sé porqué me golpea y me va a matar
Con ese bate de la distancia.
Sus ojos desechan mi maquillaje, enardecidos,
Buscando en mí un ella o un él que no existe (sólo un yo).
Despelleja la ropa de mi carne inerme
Y me destripa con puños que también debí tener,
Mas la naturaleza propia es el mal de uno (o de una).
Está encima de mí con su cara de monstruo blanco y horrible.
Yo quería que me hiciera el amor
Y sólo me hace desaparecer lentamente.
Ante cada golpe finjo un orgasmo,
Es la revancha que me queda
Junto a una sonrisa agridulce
Pensando en la muerte de Caupolicán.
Margarita me habló de tu blog, y me siento un poco patuda al escribir te, pero pocas veces un texto me impacta lo suficiente como para tener que hacérselo saber al autor. Son realmente buenos tus recursos literarios.
ResponderEliminar(qué bueno que la señorita de arriba leyó este blog :D)
ResponderEliminarJavier, es genial entrar acá y encontrar versos tan potentes. Sos un crá de la literatura chilena contemporánea.
Nos vemos =)
Miaecilla