9 ago 2009

Nunca quise tener una madre tal vez Siempre el chirrido de su voz se intensifica Los oráculos mienten y se restringen a delirios Espasmos tan de dioses griegos Atribuyes a una tragedia/drama/comedia Familiar se hace la verborrea de deditos en acción continua sin parar y sin pensarla Aunque de repente las hojas en blanco hablan por sí solas Qué quieres que te diga en letras plásticas carbonizadas y simétricas Si ellas no son ni la veinteaba parte del universo y yo quiero decirlo todo: nunca quise tener madre ni que me viera así como un polluelo agónico piando en un frasco de ají Lo seca No deja que se moje el potito Yo siempre quise a Soledad para que en ese caso me mirara con indiferencia No me gusta que me griten porque siento que mis alas se quiebran con el estruendo piar No me gusta tu mirada tigre madre tan de mamá inteligente que razona No me gusta que seas inteligente para que no tengas la razón Y no es capricho No es capricho decir que se te cayeron no sé dónde los estribos y los míos van deslizándose tan despacito Pero ya van a pegar un salto a diez metros bajo la cerámica que tampoco nos pertenece Porque no nos pertenece Ni te pertenecemos madre Que todos se quejan de los miles de años patriarcales y yo de mi diescinueve Matriarcal manera de ser gobernado en una República Autónoma Democrática y Participativa Pero justamente están derogados los artículos 1,3,7,8 y 10 que protegen mis razones de ser

1 comentario:

  1. Tu redacción y tu retórica son perfectas, armónicas, interesantes, literatas de principio a fin, es algo que ya no necesitamos volver a decirte porque ya lo hemos hecho.
    Lo que me sorprendió fue ver mezclada esa majestuosidad de ¿hablante lírico?, esa perfección sobrehumana de la redacción con el discurso tan humano, tan reprimido y tan interno que logra salir y alimentarse de él/ella/eso.
    Nos escribimos, vemos y oímos, Javier.
    Hasta siempre.

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