3 oct 2009

Dormitorio

 
Los demonios se pasean por los túneles del Metro
a las pocas de la madrugada,
como viejos solitarios por un parque.
Allí, se sientan en las cunetas de cada estación
y orinan un líquido negruzco parecido al petróleo.

Les dan migajas de no sé qué a los cuervos,
les acarician sus cabecitas.

Sus siluetas, grotescas, casi no se definen en la oscuridad
(sólo su gemir: rechinar de rieles)
hasta las seis de la madrugada
cuando tienden sus chales musgosos
por debajo del cemento de los túneles,
bajo el mundo ingenuo.

2 comentarios:

  1. Tus demonios han liberado
    a mis ángeles
    gracias eternas
    por abrir el candado
    que me encadenaba a mí misma

    he vuelto a encontrar
    mis palabras

    te debo una.

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  2. Me acordé de una película que me da pena.

    Hace semanas que no pasaba por acá...Tendré que hacerlo más seguido :D siempre es un gusto leerte cara de oso.

    Miaecilla

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