9 oct 2016
Los dioses estructuraron una gran ovación. Dispusieron de una lanza, una Ak-74, un lápiz y un drone en cada esquina del universo. Estos elementos serían más que el armisticio mundial: fueron y serán los pilares fundamentales, los únicos símbolos posibles. Luego crearon al hombre en medio del conflicto: cansados de buscar en sí mismos, los dioses rindieron pleitesía a los conflictos armados como quien no se contenta con escuchar el mismo arroyo cada mañana, el mismo canto tedioso de los pájaros, la misma estructura incólume de unas placas tectónicas inamovibles.
Hombre, los dioses te dieron la posibilidad de someternos, someter(se), no quisieron el amor para ti. Desterrados, nos hundimos en intentar de comprender lo indescifrable. Y ahora ¿quién te borrará a ti sino tú mismo? ¿Querrás volver a subir con ellos, hermano? Las alturas no son para ti; El acantilado ha borrado todos nuestros nombres, y nosotros no nos contentamos con saber, saber que nada ha sido cierto.
¿Es tu rebelión la que se propugna en estos días? No lo creo. Persigues las sombras de estos creadores que crees que están en ti. No están en ti, están contigo desde los inicios. El NeoOlimpo se bajó a sí mismo, desde un comienzo. Es hora de retornar, tomar las armas por tu propia cuenta, y con los mismos pilares fundamentales estructurar una gran ovación donde todos los dioses de todos tiempos y espacios te alaben. ¿Cómo sería un mundo donde los dioses te alabaran, pero no como un pequeño dios, sino como a un dios mismo?
¿Quién necesita ser arcano y carne a la vez? Te preguntas. Para qué sufrir y a su vez ser la solución al dramón universal, Te cuestionas
Debemos retornar el orden universal. Buscar en nuestros propios dioses, en los guerreros que nos acompañan cada día, pero no como una alegoría, sino como la materia de nosotros mismo que se manifiesta.
Quizás la destrucción de los símbolos sea el primer paso para mantenerse entre esa delgada línea que separa el Orden del Caos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario