27 jun 2009

Inti/tulado



Que los ojos no acarician pétalos de aceite
Porque se resbalan como trozos de miel.
Que la inmensidad desnuda hoy se cae
Por los balcones del pudor,
Y te paras con un falo entre glúteo y glúteo
Y ME HABLAN SOBRE TU AUSENCIA
Y MI NO PRESENCIA
Y RECUERDOS QUE AHORA ME OCUPAN
Y NO QUIERO NO
CAER EN UN ANZUELO ANTRPOLÓGICO
Ni sentenciarme en tus redadas,
No quiero caer de hocico
Ni quebrarme los dientes como un Fantino involuntario.

Que ahora debería ocuparme, ya dije,
No pre-ocuparme
pero sigo con este tejido siniestro
Con algo de sangre seca
Que no puedes lamer, porque no estoy,
Porque no puedo, no es no querer,
Y tú me reemplazarás lentamente por
Según sin sobre
Tras mi silencio corpóreo.
Puedo seguir escribiendo
Y estos no serán los versos más tristes,
Ni yo tu versículo favorito,
Lo sé.

1 comentario:

  1. "Puedo seguir escribiendo
    Y estos no serán los versos más tristes,
    Ni yo tu versículo favorito"

    Javier, me has matado con esos versos, son tan hermosos (y tan tristes, pero no los más tristes, y eso es justamente lo que da más pena).

    Me encanta tu poesía, Javier :) (sos un crá, ¿te lo había dicho?)
    Recupérate pronto, nos vemos en la U

    Miaecilla

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